En internet, la confianza es un riesgo cuando la legitimidad se puede fabricar. Analizamos el auge de los falsos expertos en salud digital y cómo la verificación de perfiles se ha convertido en la herramienta ética esencial del profesional independiente.
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En la era del scroll infinito, la salud se ha convertido en uno de los mercados más lucrativos y, peligrosamente, más fáciles de simular. El noveno episodio de Hecho a Pulso, el podcast de Encuadrado conducido por Thomas Maremaa, pone sobre la mesa una realidad incómoda: hoy es más sencillo que nunca "parecer" un profesional de la salud sin serlo, transformando la confianza del paciente en un activo de alto riesgo.
¿Es posible curar la depresión en siete días? La ciencia dice que no, pero el algoritmo a veces dice que sí. Casos recientes en México, Chile y Colombia demuestran que suplantadores e influencers logran recetar medicamentos o realizar procedimientos estéticos clandestinos con consecuencias fatales.
Según explica el Dr. David Montoya, médico internista invitado al episodio, existe una "fórmula" que los gurús de la salud repiten para captar atención:
El auge de la demanda en salud mental, nutrición y estética ha borrado las fronteras entre un profesional colegiado y un "coach" o "asesor". El problema no es el aprendizaje, sino el uso de certificados superficiales para simular una autoridad clínica inexistente.
Como señala el Dr. Montoya, en este modelo de negocio la ética se pierde en favor de los likes. Mientras el profesional independiente respeta la individualidad de cada paciente, el "experto de internet" busca la replicabilidad masiva para alimentar un círculo de ventas.
Ante un mercado saturado de promesas vacías, la pregunta para el profesional de la salud no es cómo competir con el contenido viral, sino cómo hacer visible su respaldo. La digitalización de la consulta no debe ser sinónimo de informalidad. En este escenario, pertenecer a plataformas que exigen una verificación de perfil —cruzando la identidad con registros oficiales de salud— se convierte en una ventaja competitiva y ética. No se trata solo de un trámite administrativo, sino de una señal clara de trazabilidad y seriedad que reduce la fricción y protege al paciente.
En un mundo donde la legitimidad se puede fabricar con un buen filtro, el verdadero valor reside en lo que se puede comprobar. Al final del día, ejercer de forma independiente es un trabajo hecho a pulso, donde la confianza debe estar anclada en la verdad científica y la responsabilidad profesional.


Content Manager y periodista
Estratega de marca integral y periodista | storytelling social | contenido con propósito | más de 8 años contando historias que conectan