¿Mandas correos a tus pacientes sin saber si los leen? Aprende a redactar mensajes que se abran, entender qué significa cada métrica y usar esa información para comunicarte mejor con tu comunidad, todo desde Encuadrado.
.jpg)
Mandarle un correo a tus pacientes no es complicado. Lo complicado es saber si lo están leyendo, si el mensaje les llegó de verdad, y qué cambiar cuando no funciona.
Si eres psicólogo/a independiente y quieres comunicarte mejor con tus consultantes, ya sea para retomar contacto, invitarlos a algo o simplemente recordarles que estás ahí, te contamos cómo hacerlo de forma que puedas sacarle el provecho a las distintas herramientas digitales que tienes disponible.
¿Qué es el email marketing en salud?
El email marketing en salud no es mandar publicidad, es comunicarte con tus pacientes de forma directa y en el momento correcto, usando el correo como canal.
Para un psicólogo independiente, eso puede significar muchas cosas: escribirle a pacientes que llevan tiempo sin agendar, anunciar un taller, compartir un recurso útil entre sesiones, avisar un cambio de tarifas o simplemente mantener el vínculo activo. Todas esas acciones tienen algo en común: sostienen tu práctica más allá de la hora de atención.
La diferencia entre hacerlo bien y hacerlo mal no está en la frecuencia ni en la extensión. Está en escribir con propósito, para una audiencia específica, con un mensaje que le importe a quien lo recibe.
Antes de mirar métricas, hay que tener algo que valga la pena medir. Esto es lo que hace que un correo funcione:
El asunto define si lo abren: es lo primero que ve la persona y lo que decide si el correo se abre o va directo al olvido. Nada de "Novedades de mi consulta". Algo concreto y relevante como: "Nuevo taller de manejo de ansiedad: cupos limitados", "Hola [Nombre], tenemos algo para ti", "¿Retomamos?". Claro, específico, sin mayúsculas ni signos de exclamación de más.
Una sola idea por correo: querer decir demasiado en un solo mensaje es el error más frecuente. Cada correo necesita un propósito único: invitar, informar, compartir o retomar contacto. Si mezclas varios objetivos, la persona no sabe qué se espera de ella y termina sin hacer nada.
Habla directo y con cercanía: un correo que empieza con "Estimado/a paciente" ya perdió antes de empezar. Usa el nombre de la persona (en Encuadrado puedes hacerlo con la variable @Nombre), escribe como le hablarías a alguien que ya conoces y ve al punto sin rodeos.
Un llamado a la acción claro: ¿Qué quieres que haga quien lo recibe? Agendar, inscribirse, descargar, responder. Dilo de forma explícita, ponlo como botón con enlace directo y no pongas tres opciones distintas. Una acción, una decisión.
Cierra con calidez: no hace falta una despedida formal. "Un abrazo", "Cualquier duda, escríbeme" o "Nos vemos pronto" son suficientes para cerrar con el tono que corresponde.
Cuando envías un correo masivo desde Encuadrado o cualquier otra plataforma de comunicaciones, verás los resultados de ese envío. Saber leer esos números es lo que te permite mejorar cada vez.
¿Qué hacer si nadie hace clic? Hay dos posibilidades: el contenido no era relevante para esa audiencia, o el llamado a la acción no estaba claro. Revisa si el botón era visible, si la acción tenía sentido en ese contexto y si le escribiste a las personas correctas.
La combinación que más importa: no leas cada métrica sola. Un correo con alta tasa de apertura y bajo CTR dice algo distinto a uno con baja apertura y alto CTR entre quienes sí lo abrieron. La historia está en la combinación de ambas.
Los números de tus correos son información sobre cómo responde tu comunidad a lo que les dices.
Si envías un correo sobre un taller de manejo de ansiedad y tienes buena apertura, eso te dice que el tema resonó. Si uno sobre técnicas de mindfulness casi nadie lo abre, puede que ese no sea el tema que más le importa a tu audiencia ahora, o que el asunto no lo comunicó bien.
Con el tiempo empiezas a ver patrones: qué temas generan más apertura, qué horarios funcionan mejor, qué segmentos de tu audiencia responden más a ciertos mensajes. Eso te permite hacer email marketing en salud con más criterio y menos intuición.
En Encuadrado puedes ver el detalle de cada comunicación enviada: fecha, hora, audiencia, filtros aplicados, porcentaje de apertura y CTR. Esa información está disponible para cada envío y te sirve como punto de comparación para los siguientes.
Cada correo que envías es una oportunidad de aprender algo sobre tu audiencia y mejorar el siguiente.
Empieza simple: elige un segmento de tus consultantes, escribe un correo con un propósito claro, envíalo y revisa los resultados. ¿Qué tasa de apertura tuvo? ¿Alguien hizo clic? ¿Hubo respuestas?
Con esa información, ajusta algo en el siguiente envío: cambia el asunto, prueba otro horario, escríbele a un segmento distinto. No necesitas cambiar todo a la vez, solo una cosa y ver qué pasa.
Con el tiempo ese proceso se vuelve natural. Y los resultados se notan: más pacientes que abren tus correos, más personas que agendan después de recibirlos, más vínculo sostenido más allá de la sesión.

.jpg)
Marketing Coordinator
Especialista en contenido y comunicaciones.